11.1.07

Galería de Personajes (III) : RAMÓN PAREDES

Es bien cierto que los últimos años de la década de los 60’s y los primeros años de los 70’s fueron de oro para el deporte del motor. Culminada la reconstrucción y reindustrialización de Europa tras la guerra mundial, la industria del automóvil marchaba boyante en todos los países, y el nuestro también se benefició –aunque menos- de este crecimiento. La competición automovilística en su papel de escaparate y banco de pruebas llegó a unos puntos de abundancia de recursos y refinamiento tecnológico notables, y eso con unos precios aun asequibles para el aficionado. Recuerdo que un litro de gasolina súper no superaba las 20 ptas. de entonces, y un buen neumático radial las 300 ptas., lo que hacía que darse un buen atracón de kilometros, o pulir unas ruedas de goma racing entrenando no fuera un descalabro para el bolsillo, y tampoco lo eran las facturas de taller o el precio del recambio –otra cosa era dónde conseguir las piezas-.
La consecuencia de esta bonanza fue una nutrida representación de participantes en todas las modalidades de la competición, y la especialidad de los rallys ya entonces era una de las más apreciadas. Muchos talleres y concesionarios de la época desarrollaron "coches de carreras", y al calor de esta abundancia fueron apareciendo excelentes pilotos capaces de obtener rendimiento a estos coches tan radicalmente diferentes y sin embargo tan parecidos a los que veíamos circular por nuestras carreteras de entonces.
Hoy agradezco sinceramente a Ramón Paredes, buen amigo y excelente deportista, el propiciar otro “post” de esta Galería de Personajes y haber dedicado unas letras y fotografías. Junto a muchos otros brilló en aquellos años en el mundo de los rallys en Valencia, y pilotó uno de los coches más evolucionados y eficaces de la época, un Alpine 1440 que era la envidia de todos los que por entonces vivíamos este ambiente con conocimiento del tema, y con él que consiguió ganar el Campeonato de Levante de Rallys de 1973.

Ramón Paredes escribe :
“”Mi afición a los coches en general y en particular a la competición se podría decir que es desde siempre. Empecé viendo rallyes como espectador con mi amigo Adolfo Masip en época de la mili y con 20 años.
Por entonces compré un SEAT 850 Coupé blanco de segunda mano, y ese fue mi primer coche. Mas tarde el ALPINE RENAULT A110 de serie, y como anécdota recuerdo que entonces costo 214.000 Pts. Quien lo pillara hoy por ese precio!.

Viendo y viendo rallyes y subidas en cuesta , contemplé la posibilidad de entrar en el mundillo racing . El primer contacto fue con la escudería CITRA y Alfonso Olcina. Al poco tiempo comencé con alguna toma de contacto en regularidad y subidas cronometradas, y esto me decidió a la primera preparación y acondicionamiento del coche para la competición. No se me olvida, inicialmente lo hizo un bohemio mecánico californiano al que todos llamábamos, y el mismo se hacia llamar “El Indio” (John Rickards). Optamos por un ligero aumento de cilindrada a 1440 cc., el resultado fue francamente desastroso y tuvimos diversas roturas, pero sobre todo quemábamos la junta de culata . Esto me llevó a Francia para conseguir material y juntas de mayor resistencia….
Hasta que me decidí a llevarme el coche a un taller serio de profesionales, ya tenia referencias de él, y acabé en Talleres PARRA. Allí replanteamos la situación , se repasó la preparación del coche y sobre la misma base y juntas nuevas comenzamos a trabajar. Para entonces ya había conseguido implicar a todo el taller con Santiago a la cabeza de sus mecánicos, y a algunos amigos y pequeños patrocinios.
Con un ligero paréntesis continuamos compitiendo en subidas y en rallyes, hasta que tome la decisión de dejar las subidas que requerían coches de mayor potencia y centrarme exclusivamente en pruebas para coches de características más versátiles. Además porque los rallyes de entonces eran pruebas de mayor duración, diversos terrenos, asfalto, tierra, día, noche, climatología cambiante y en definitiva todas las circunstancias que rodean esta especialidad que ponen a prueba las habilidades, el tesón y la osadía del piloto. En definitiva toda una apasionante aventura que en su conjunto valió la pena.

Cronológicamente comencé en el año 1971 con los primeros tanteos y en el año 72 ya hicimos algún 2º y 3º puesto .En el año 73 lo ganamos todo incluidas las dos pruebas nacionales, Rallye Fallas y Rallye 500 Km. Nocturnos de Alicante que al ser los de mas alto coeficiente nos llevaron a ganar el Campeonato Regional de Rallyes de Levante, cuya Federación entonces comprendía Valencia, Alicante, Castellón, Albacete y Murcia (Cartagena). El año 74 lo comenzamos ganando el Rallye SAICA, luego un error nos impidió inscribirnos en el Rallye Fallas que tenía el mayor coeficiente de la temporada lo que nos hizo perder opciones para revalidar el titulo. En el 75 los coches fueron evolucionando en potencia y prestaciones y se comenzaba a alternar las pruebas de asfalto con las de tierra .
Esta evolución, en coches y en tipo de pruebas requería un poco mas de infraestructura en el equipo por lo que esta temporada nos llevo a resultados entre el 2º y el 5º puesto, incluyendo un vuelco espectacular por querer apurar mas de la cuenta. En este año 75 corrí mi último rallye.
Vendí el coche y lo dejé definitivamente .
Tuve la idea de comprar otro coche y seguir compitiendo, pero estudiando las posibles opciones la competición comenzaba a extralimitarse y a salirse del ámbito amateur, precisando cada vez más apoyos y profesionalizándose poco a poco.
Por tanto estuve cinco años en esto, y corrí con cinco copilotos que en su recuerdo citaré. El primero fue Adolfo Masip , un poco el introductor, y a continuación Pereira con un solo rallye. Fernando Cort “NANO” fue con el que más rallyes he corrido y sin duda el que con más minuciosidad y rigor se planteaba su labor. Con Fernando conseguimos el Campeonato 1973 de Pilotos y Copilotos. Con “El Fino” solo corrí uno o dos rallyes, y por ultimo con Boro Ferrando en la ultima etapa y al que sentí no poderle dar mas alegrías .

Esto podría ser, de una forma escandalosamente acelerada, el relato de este periodo que lógicamente está lleno de anécdotas y particularidades y que ocupó una etapa muy intensa de mi vida, cuyo balance fue muy positivo, y que dejó experiencias y recuerdos inolvidables. En definitiva una aventura y experiencia únicas.””

Preparado por Talleres Parra, que se encargaban tambien de la asistencia en carrera con la colaboración de la Escudería Citra –de la que fui miembro mientras se mantuvo activa- y excelentes copilotos, el proyecto de Ramón Paredes brilló en el panorama regional de rallys en 1972, 1973 y 1974. Luego como nos relata, la falta de apoyos y los nubarrones que comenzaban a vislumbrarse en este deporte le apartaron temporalmente y luego le hicieron desistir “casi” definitivamente.
Seguramente en lo que sucedió tuvo bastante que ver la coyuntura económica de aquellos años, especialmente un suceso que lo precipitó todo, una de las crisis energéticas más importantes del siglo. En 1974 la OPEP (Organización de Países Productores de Petróleo) decidió unilateralmente subir el precio del crudo de forma desmesurada, el barril de crudo subió de la noche a la mañana de 12 $ a casi 40 $, el desastre fue total, el frenazo al desarrollo industrial y urbano en los paises industrializados fue muy significativo, y aunque nuestro país disfrazó un poco el hecho intentándo minimizar sus consecuencias, la crisis llegó y tanto. Y claro está, el mundo del automóvil sufrió un grave descalabro, las ventas bajaron a niveles preocupantes, los precios se dispararon –el litro de gasolina pasó de 20 ptas/l a 45 y más ptas/l, un neumático aceptable costaba ya 800 ptas., las marcas dejaron de tener intereses mediáticos en la práctica deportiva, y qué equipo aficionado o semi-profesional podía sostener estos gastos?.
Aquella coyuntura marcó la evolución tecnológica en el mundo del automovil y el deporte del motor por más de una década, las pequeñas escuderías, los concesionarios y talleres patrocinadores, los concursantes amateur . . . tuvieron que jubilar sus “petardos”, y los pilotos que habían aprendido a conducir y llevado a competir a buen nivel aquellos automóviles de ensueño se tuvieron que dedicar a otra cosa, en casi todos los casos a sus labores profesionales y a la práctica de otros deportes, en el caso de Ramón su despacho profesional de proyectos, la música y la navegación a vela.

Juanma Juesas

9.10.06

WTCC en Valencia - Circuito de Cheste - octubre de 2006

WTCC - FIA World Touring Car Championship
El mundial FIA de Turismos pasó por el Circuito Ricardo Tormo de Valencia, se disputaron dos mangas que fueron ganadas por el brasileño Augusto Farfus (Alfa Romeo) y por Jorg Muller (BMW), pasando el primero de los citados a encabezar la clasificación mundial que ostentaba Andy Priaulx (BMW). Destacar el fiasco del equipo SEAT, con accidentes de Jordi Gené y Gabrille Tarquini.
Nicola Larini fue el mas destacado de los Chevrolet, equipo en el que inició su segunda prueba en el mundial la piloto Maria de Villota, que debió retirarse asismismo por accidente.

Resultados 1ª Carrera WTCC
1.- Augusto Farfus - BRA - Alfa Romeo
2.- Luca Rangoni - ITA - BMW
3.- Nicola Larini - ITA - Chevrolet
4.- Salvatore Tavano - ITA - Alfa Romeo
5.- Peter Terting - ALE - Seat

Resultados 2ª Carrera WTCC
1.- Jorg Muller - ALE - BMW
2.- Duncan Huisman - HOL - BMW
3.- Luca Rangoni - ITA - BMW
4.- Nicola Larini - ITA - Chevrolet
5.- Augusto Farfus - BRA -Alfa Romeo

Se disputaron tambien pruebas del Capeonato de España de F3, con victorias de Roldán Rodriguez y German Sánchez, y del Open GT con victoria de Lambertini y Montermini (Ferrari 430 GT). Los valencianos Guerrero y Aicart (Mosler MT900R) han acabado novenos tras protagonizar una excelente remontada. Terceros en la parrilla, en el cambio de piloto han tenido que cumplir con el handicap, circunstancia que les ha retrasado hasta la posición 23. No olvidemos que este equipo fue el vencedor de la prueba disputada en Turquia hace una semana.
Y también se disputó la Copa Seat León con victoria del catalán Oscar Nogués en dos magnificas mangas en las que debió remontar desde la tercera línea de parrilla.
Como prólogo a las pruebas, el jueves se pudo ver en la Ciutat de les Arts i Les Ciències de Valencia una muestra de los vehículos participantes, adjunto algunas de las fotos del evento, así como un video donde exhiben sus habilidades unos moteros, pulsar -> (VIDEO)

Juanma Juesas



9.3.06

III Rally Costa Brava Històric - 3,4 y 5 marzo 2006

La verdad es que después del Rally d’Hivern me había quedado cierto buen sabor y ganas de repetir la experiencia, pero el Rally Costa Brava con su proximidad de fechas, sus 1.200 Km. y la posibilidad de un tiempo inclemente acorde con la estación
hizo que me replanteara participar, dirigiendo mi atención hacia el 1.000 millas de los Pirineos en el próximo mes de octubre.
No obstante acababa de adquirir una “fregoneta” Berlingo HDI nueva y las ganas de darme un paseo con ella, junto a la conveniencia de tomarme unos días libres hizo que pensara en acudir a éste rally para vivir ese ambiente que tanto me atrae, y de paso echar una mano si era menester a los moteros inscritos (Jordi Martí – Xavi Tibau (201) con sus probadas Enduro 250, Oriol Nubiola – Xavi Arenas (203) también con Enduro 250, Josep Teixidor - Andreu Rota con Ducati Scarmbler 350 (202), Víctor Gallart – Carles Bisbal con sus Impala 175 (204))
El problema iba a ser el desmesurado consumo de las motos de Nubiola-Arenas, especialmente la del primero, que iba a complicarnos bastante la asistencia: debíamos aprovisionarlas cada 50 Km. (consumen en ese terreno mas de 15 litros/100 Km.!!, y llevan unos depósitos de 8 litros de capacidad), todo eso significaba nada mas en la primera etapa casi diez repostajes. No estaba nada claro que fuéramos capaces de cumplir a tiempo el reto con un solo coche, pero cargamos los bidones de gasolina y aceite, la herramienta necesaria y equipo de recambio, nos acomodamos y partimos ...
La “fregoneta” cumplió, allí nos metimos Raimon Nubiola (hermano de Oriol), el ingeniero Carles Puig (asistente de Xavi Arenas), y el que esto escribe. Debo decir que nunca tuve mejor compañía, ni mas experta, para asistir un rally ... Carles venía de participar (y casi finalizar) en el Rally Lisboa-Dakar 2006 y Raimon ha venido desempeñando la tarea de asistente desde las primeras participaciones de su hermano en rallyes, conoce la región perfectamente y es hombre de recursos en este campo, dos auténticos “pata negra”.
El equipamiento del vehículo comprendía, además de los citados recambios, alimentos y bebida, conexión celular a Internet, audio mp3 y navegador GPS (TomTom Go), en cuanto a este último aparato deciros que me sorprendió por su eficacia y nos ayudó varias veces a salir de situaciones de navegación comprometidas, revelándose una magnífica herramienta en manos expertas.
Tomaron la partida cuatro equipos de motos, los tres citados más los experimentados Josep Teixidor y Andreu Rota (202) con sus maravillosas Ducati Scrambler 350. Ya desde el primer momento era de prever que Víctor y Carles con sus Impala no llegarían muy lejos (os recomiendo la lectura del relato de su experiencia en la web del MotoClubImpala) porque a unos minutos de tomar la salida aun estaban resolviendo problemas en sus monturas, y lo tenía también difícil Oriol Nubiola que acababa de recibir su Enduro apenas unos días antes, falta de preparación y rodaje. La primera etapa que se realizaba en las estribaciones del macizo del Montseny tenía como aliciente un par de vueltas nocturnas al circuito de Can Padró.
De Oriol Nubiola ya hemos comentado en otras ocasiones que estamos ante un motard experimentado en este tipo de competiciones, la sorpresa fue Xavi Arenas (Comercial Impala), motero con un impresionante palmarés (Superbikes, Lisboa-Dakar 2006, torneos de resistencia en moto y coche, pruebas de enduro, etc...) y actual Presidente del Moto Club Impala, que cumplió con su tarea y de no ser por la avería en la moto de Oriol hubieran acabado disputando la victoria a poco que Martí-Tibau tuvieran algún problemilla.
De Jordi y Xavi poco puedo añadir, ganadores del Rally d’Hiver 2006, y del Costa Brava 2004 (Nubiola-Martí), y del Costa Brava 2005 (Nubiola-Tibau), naturales de Lloret conocen a la perfección la región, y sus motos se encuentran en muy buena forma, para mi son los grandes rivales en este tipo de competiciones en un futuro.
Para Víctor y Carles era su primera participación en una prueba de estas características, y se notó la bisoñez, las motos adolecían de preparación y ellos mismos desconocían el equipamiento necesario para soportar tres días de dura competición, un aplauso por su buena voluntad, seguro que al próximo acuden más preparados y rodados. Abandonaron al final del primer reagrupamiento en el primer día, después de tener muchos problemas de bujía en la moto de Carles.
La Ducati de Josep Teixidor también apuntaba problemas y mediado el primer día ya comentaban que el motor estaba próximo a su fin, acabó rompiendo sin mas consecuencias que el fastidioso abandono.
La moto de Oriol también dio problemas casi desde el principio, expulsaba gasolina a borbotones por el carburador, y acabó aflojándose la culata del motor y obligándoles al abandono prematuro. Por cierto que este piloto, en una especial muy virada y al consultar los instrumentos de navegación nocturna salió recto en una curva y cayó a una cuneta de la que fue ayudado a salir por el primer participante en coches, Jean Pierre Nicolás, vencedor en su tiempo de rallyes del mundial como Montecarlo, Safari y Tour de Corse, y que fue hasta la temporada 2005 director del equipo Peugeot WRC, que se mostró como un “tío collonut” al parar su Porsche 911 RS en medio del tramo y ayudar a empujar la moto para ponerla de nuevo en la carretera, chapeau monsieur Nicolás!!. De resultas del golpe se rompió el guardabarros delantero solamente, no hubo mas problema que colocar otro y sujetarlo con cinta americana ya que los tornillos no encajaban perfectamente.
Llegada al parque cerrado a las tres de la madrugada, y a descansar, pensando que la reparación del guardabarros y de la pérdida de gasolina no serían problema difícil de solucionar por la mañana. Quedaban en activo únicamente los dos equipos de Montesa Enduro, y con dos duras etapas por delante.
La segunda etapa comenzó a mediodía, y en ella abandonaron Nubiola-Arenas a los pocos tramos al aflojarse uno de los espárragos de la culata, además la pérdida de gasolina no quedó solucionada y mojaba la bota del piloto, la carretera, y lo que es peor la rueda trasera (observar en la foto ampliada) dándole algún que otro susto al tomar curvas y derrapar inesperadamente, abandono obligado. La moto de Xavi Arenas no tuvo el mas mínimo problema y estaba cumpliendo perfectamente.
La tercera etapa, ya totalmente diurna, tenía algunos tramos de tierra y el circuito urbano de Lloret como aliciente, pero comenzó a llover y las cosas se pusieron difíciles para todos, con algún retraso debido a problemas con la cadena de una de las motos Martí-Tibau acabaron la prueba como vencedores, desde aquí felicidades de nuevo y ánimos para próximas participaciones (recomendable la crónica que encopntrareis en la web del MotoClubImpala).
Resumiremos que, en contra de los previsible, disfrutamos de bastante buen tiempo, sólo llovió en la tercera etapa, no hizo excesivo frío en ningún momento, y apenas el fuerte viento durante algunos momentos de la segunda etapa puso una nota de atención al pilotaje. La Organización de Rally Clàssics brilló de nuevo, y todos y todo estuvieron en el lugar adecuado en el momento preciso, felicidades.
El municipio de Lloret se volcó con la competición y facilitó a los participantes la estancia, así como a organización y visitantes, son un ejemplo de gente entendida y con una gran afición, una prueba ejemplar que se está consolidando entre las mejores (si no la mejor) de Europa en la especialidad.

Fotos: Bruno Recoules, Juanma Juesas, y Pere Nubiola

14.1.06

CRITERIUM LEVANTE - entrega Trofeos 2005 (Chóvar)

Los coches y motos históricos o clásicos, esto es fabricados hace mas de 25 años, tienen un tratamiento especial en la legislación actual, no sólo fiscal (no pagan Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica), también en cuanto a su actividad porque las condiciones en las que pueden rodar están limitadas a un reducido kilometraje en eventos de exhibición o deportivos. Sin embargo encontramos que estos coches, fabricados antes de 1980 y especialmente los fabricados en los setentas, fueron concebidos en una época de crecimiento económico muy notable, y fueron fabricados con una gran calidad en cuanto a diseño y materiales. Por este motivo un buen numero de estas máquinas han llegado en perfectas condiciones de uso a nuestros días, a poco que hayan recibido un mínimo de atención y cuidados por parte de sus propietarios. Aquellos que además gustan de ir un poco más allá y disfrutan con la conducción deportiva han creado asociaciones que organizan eventos de competición para este tipo de coches respetando los límites establecidos por la ley. Este tipo de pruebas son rallys de regularidad para motos y coches fabricados hace más de 25 años. Una de estas asociaciones es Critérium Levante, que organiza una serie de pruebas circunscritas al ámbito de la Comunidad Valenciana, y coordina la participación de un significativo grupo de sus miembros en todo tipo de pruebas en otras regiones.
El pasado sábado siete de enero organizaron una salida por la Sierra Calderona que culminó con un almuerzo en la localidad de Chóvar, acto en el que se entregaron los premios a los equipos y escuderías que mas se señalaron en la temporada anterior. Adjunto unas fotos que hice, y alguna mas que me remitió un miembro de la asociación CL, en donde se observa el alto nivel tecnológico existente en los vehículos participantes, y su magnífico estado general.
Este tipo de pruebas pueden ser desde domingueras –unos 300 km.- diurnos o nocturnos, hasta tener una duración de varias jornadas -1.000 millas de los Pirineos, Costa Brava Històric-. El recorrido está compuesto de etapas, sectores y tramos, estos últimos a su vez pueden ser de enlace o de regularidad, en estos últimos se recorre la distancia a una media establecida y nunca superior a los 50 km./h y se penaliza el exceso o defecto al respecto. Los no entendidos pensarán que ésta (50 km/h) es una velocidad trivial, y de hecho a veces circular a ese ritmo puede ser incluso aburridillo, pero normalmente esos tramos recorren carreteras de las comarcas del interior, tranquilas y reviradas donde cumplir la media exige un nivel de pilotaje notable, especialmente si se circula de noche, o con lluvia o nieve. Además del pilotaje la diferencia en estas pruebas las marca la navegación en recorridos complicados y el uso de los sistemas para el cálculo de tiempos y distancias.
Desde este bloc de motor nos alegramos de que este tipo de vehículos, tan próximos en nuestra juventud, aun sigan “petando” como en sus mejores tiempos, y agradecemos a sus entusiastas propietarios el placer de verlos en acción.

Fotografías: Rodrigo Blanco y Juanma Juesas

22.12.05

Mi IV Rallye d'Hivern 2005 (II parte)


OBJETIVO CUMPLIDO: acabar la prueba y disfrutar la experiencia...
Partí con mi Montesa Impala 175 en una furgoneta el jueves 15 hacia Salt, a participar en el IV Rally d'Hivern, dispuesto a sentir de nuevo las sensaciones de ese 5 4 3 2 1 ... a meta!, a volver a intentar controlar máquina, carretera, clima, tiempo y distancia, y sobre todo a disfrutar "estripant" con la moto por esos maravillosos valles y montañas de las comarcas gironinas del Ampordà, Guilleries, Gironès ... casi seiscientos kilómetros, trescientos de ellos por la noche, a una media de 50 km/h que en momentos es aburrida y en otros momentos "casi" imposible de hacer. Debo decir que no disfruté lo que hubiera querido del maravilloso paisaje seguramente por las "prisas" pero sí disfrute, y mucho, del paisanaje. Es opinión generalizada que los "motards" son una gente especial, y debo decir que algo de eso hay. Mi compañero en la prueba, Oriol Nubiola, decía ... "me voy a colgar un cartel que diga "UN POCO, SÍ" harto de responder a los comentarios tipo ... "¿pero estaís locos?,¿pero sabes adonde vais?" y cosas por ese estilo" ... la verdad es que yo tampoco sé muy bien por que lo hago, pero me gusta. Quizá sea por sentirme inmerso en ese mundo de libertad, respeto, solidaridad y buen rollo que abunda entre los motoristas, unido al placer de rodar (en mi caso) con esa joya de moto que es la Impala. La moto no falló en lo esencial ni un instante, y si tuve algun problema fue por culpa mía que no la aparqué convenientemente en aquella calle desnivelada, en un reagrupamiento después de haber rodado un centenar de kilómetros con mucho frío y viento, la cuestión es que se tumbó, se golpeó el sistema de luces y tuve el resto de la etapa algun problemilla, afortunadamente no tan grave como para quedarme tirado, nunca me ha ocurrido con la Impala (¿porque querré tanto a mi moto?). Cosas a lamentar ... haber equivocado un cruce en medio de un tramo, forzando a mi compañero a seguirme tomando riesgos hasta alcanzarme para reemprender la ruta correcta y pinchar un montón de puntos, o no haber sido capaz en otro tramo dificil de llevar el ritmo necesario para seguir de cerca a mi compañero forzándole a mirar atrás buscando mis luces, aparececiendo una plancha de hielo o gravilla que le llevó a pegarse una "piña", afortunadamente sin consecuencias a considerar. Poco más a lamentar, quizá no haber podido acompañar a Oriol en el ritmo de victoria que mantuvo todo el rally. Así y todo en los primeros tramos estábamos "en la pomada" de las motos y acabamos la primera etapa terceros. Al final acabamos quintos (y últimos) en motos, pero debo decir que acabar esta prueba ya ha sido toda una victoria para mi, porque fue durillo y era mi primera experiencia de competición en moto, pero repetiré buscando mejorar, seguro, ¿será el "gusanillo"?. Y hablando de nuevo de los moteros ... un pequeño ejemplo de talante: en los tramos posteriores al golpe que se dió mi moto no tuve mas problema de luces que el del faro auxiliar que dejó de funcionar, afortunadamente el faro halógeno de la moto permitía rodar sin problemas, pero pasada la medianoche y ya en el tramo de enlace de unos setenta kilometros que trascurría desde Vilaur a Salt la luz practicamente desapareció, yo no llegué a ser consciente del todo porque dos tremendas BMW 90 R andaban constantemente a pocos metros de mi y sus luces iluminaban mas que suficiente la carretera, incluso me llegaron a molestar porque me producian sombras. Así, todas las motos en grupo y estos dos angeles detrás o a mi lado, con un viento de Tramontana que te sacaba de la carretera con sus latigazos y por terrenos complicados, me llevaron prácticamente hasta el control de fin de etapa en Salt. Yo no les pedí ayuda, práticamentre no me enteraba de la poca luz que hacia mi moto, pero estos dos caballerotes, Salvador Manera y el madrimeño Jose Maria Balsalobre, sí se habían dado cuenta de mis problemas con el faro y fueron a mi ritmo todo el tiempo hasta llegar al parque cerrado, desde aquí un "hasta pronto" amigos, y mi agradecimiento en lo que vale el gesto. En las fotos Oriol es el del casco blanco, yo llevo casco negro.

La segunda etapa amaneció gélida, para explicar lo que nos esperaba nada mejor que reproducir las palabras de Jorge Alvarez "Jorjon" en un artículo aparecido en un foro ..."el problema iba a ser lo que los franceses llaman “frost” (creo que se escribe así) y que es una mezcla de barrillo, sal, humedad, y que con las bajas temperaturas se congela haciendo que todo lo válido para la nieve y el hielo sea inservible. Los habituales de la zona norte se darán cuenta si les digo que es como cuando una carretera está “babosiya”, con la diferencia que el “frost” no sabes donde está puesto que te lo encuentras sólo en las zonas resguardadas del sol y el viento por lo que vas “tranquilamente” manteniendo la media y en una curva sin darte cuenta ¡¡¡ZAS!!! espantada al canto. Divertidísimo".

Pasamos por pruebas míticas del Rally Cataluya: Sant Pere, Cladells, Guilleries, Osor ... y entusiasmado llegamos a meta, no muy bien clasificados pero con las pilas cargadas para meses (com diu na Lidia, la dona de l'Oriol). La primera foto es mi homenaje a la "penya", ilustrativa del ambiente que nos rodeó siempre, destacando al "homenot" de Raimon Nubiola, nuestra asistencia, que siempre estuvo en el lugar necesario en el momento justo (si lo conozco años antes lo ficho como "pilier" para el Xè15 Club de Rugby, dá la talla y el talante :-), y también a Marta y Núria, la asistencia técnica de los ducatistas y enormes motards Josep Teixidó y Andreu Rota, siempre con una taza de "caldet calentet" en las manos que ofrecer y una simpatía desbordante.

Y que decir de los vencedores, grandes pilotos y mejor personas, Jordi Martí y Xavi Tibau, pues que fue un placer y un honor haber tenido la posibilidad de rodar con ellos y sus maravillosas Montesa Enduro, y de haber compartido unos ratillos estupendos que a no dudar repetiremos. Y de mi compañero de aventura y amigo Oriol, pues no diré muchas cosas porque sé que es un tipo al que no le gusta que le alagen, sólo diré que es un piloto como pocos, y un privilegio como compañero. Y en este resumen, agradecer la colaboración de Salva Alandí que instaló un estupendo sistema eléctrico en la moto que no pude disfrutar en lo que vale por culpa de mi descuido, a Santi el de Moto Quart que me hizo un motor indestructible en los ratos que le dejaba el taller, y al resto de amigos que en una u otra forma me alentaron y apoyaron, a mi hermano Fede, a Manolo Lara que me proporcionó la furgoneta, a Suso y Careli que me proporcionaron equipo, y a todos aquellos que se interesaron por mi aventura, a todos mi agradecimiento.

Os recomiendo por muy interesantes para aquellos que deseen saber mas cosas sobre el Rallye d'Hivern 2005, y otros rallyes en los que participan motos, las crónicas aparecidas en MotoClubImpala, así como los fórums de Rally Clàssics y Criterium Levante.

Felices Navidades y que el próximo año sea el mejor hasta el momento.

Juanma Juesas


Fotos: Oriol Nubiola, World Race Image