5.10.11

XXIV Reunión Internacional Motos Clásicas - SANTANDER 2011, en Montesa Impala

Después de un malogrado viaje con la peña de impaleros a Galicia en junio de este año necesitaba reemprender la actividad motera, y decidí inscribirme a la reunión de clásicas que en otras ocasiones se celebró en Colombres (Cantabria) y que este año se celebra en la ciudad de Santander. El evento tiene varias facetas que lo hacen muy interesante, una especie de rally llamado de las "5.000 curvas" que consiste en recorrer 500 km "non stop" por carreteras reviradas en buen estado, tierra de jabalís y lobos (según cuentan los organizadores), es una prueba mezcla de regularidad, resistencia y navegación, de la que ya informaré detenidamente. Se celebrán asimismo varias salidas masivas por valles y montañas cántabras perfecta para viajar en pareja, y una exhibición de motos de competición en circuito anteriores a 1980 que se celebrará en el antiguo circuito de El Sardinero remozado para la ocasión. También se celebra una feria de motos y piezas de recambio, y bueno, si a esto añades un gran ambiente motero (hay sobre 700 inscritos), gente provenientes en especial del Reino Unido y la península, pero también de otros lugares de Europa, varios ágapes de confraternidad, con fabada y alguna mariscada, el atractivo de estos días es grande, y también las expectativas.
Escribo esto desde la habitación del hotel en Santander al que llegué el martes por la tarde después de pegarme 800 km con la furgoneta y la moto dentro sin mayor problema, y tengo que añadir a mi llegada que esto pinta muy bien, ya han llegado los primeros madrugadores con unas máquinas magníficas, Norton, Triumph, Royal Enfield, Guzzi, MV Agusta, BMW, Vincent, Rudge . . . en magnífico estado.
La representación de Impalas va a ser sobresaliente: de Barcelona acuden Edu Cots, Carles Humet, Cristian Simoni, Mauro Jover, Marc Gisbert, Vincenç Gisbert, Eugeni Soriano, Paco Soriano, Marc Girao y Pere Romero, y de Valencia acudimos Cesar Gracia, Paco Román, Vicent Ferrer, Toni Moltó, Santi, y yo, con distintas versiones de Montesa Impala, Comando, 175 Sport, e Impala2.


Jueves 6 de octubre – Jornada de Alta montaña

El miércoles era día de reencuentros y de recoger la documentación de las jornadas. El grupo impalero, ya con Mauro y Cristian integrados, lo celebramos con una mariscada en el puerto pesquero de Santander, y al hotel porque en general estábamos cansados del desplazamiento desde Valencia y Barcelona, y el jueves tocaba madrugar porque se hacía el recorrido de alta montaña, unos doscientos kilómetros que transcurrían por los puertos de El Campillo y Alisas, con bocata “de albañil” en Ramales, vuelta al Palacio de La Magdalena y picoteo en un local junto a la playa de El Sardinero, para acabar con un revival de Elvis en la discoteca del hotel. Jornada perfecta para los que gustan de hacer turismo con la pareja de paquete, perfectamente señalizado y con un par de paradas para degustar productos de la tierra a cargo de la organización.

Ya estaban casi todos los inscritos de otros países y la verdad es que éramos multitud, y entre ellos una buena veintena de Montesas Impala (o más). La jornada del jueves se presentó con un tiempo estupendo, tuvimos sol en general con alguna nubecilla y algo de viento en los puertos que en nada molestaron el discurrir de las máquinas. El resto de impaleros de Valencia, con Paco Román, Vicent Ferrer, César Gracia, Santi, y sus parejas también habían llegado sin problemas a Santander y salieron en esta jornada de alta montaña. Como digo regresamos a media tarde, ducha en el hotel, y antes del picoteo nocturno revisión a las motos, que al día siguiente tenían una dura prueba que superar, el esperado rally de las 5.000 curvas …


Viernes 7 de octubre 2011- Rally de las 5.000 curvas

Estaban previstas 5.000 curvas, 495 km “non stop” . . . para algunos fueron por lo menos 5.500 curvas y 560 km, por ejemplo para nuestro grupo de impaleros, doce horas sin bajarse de la moto salvo para repostar o tomar un bocadillo reparador. Un pequeño error en la adaptación del roadbook a nuestros lectores de carro (que asumo completamente) nos llevó a seguir recto en el desvío a San Pedro del Romeral y tuvimos que recuperar luego lo andado, en total una hora más de moto, menos mal que en el siguiente control había media hora de neutralización para almorzar, pudimos recuperar y pasamos todos los controles dentro del tiempo y llevándonos el título de moteros “raza jabalí” correspondiente, que era de lo que se trataba. Con la recuperación hicimos una media real de 53 km/h. Recordar que la prueba no era para ver quien llegaba antes (de hecho la salida era libre a partir de las 8h, y nosotros salimos a las 8'30 h) sino a ver quien realizaba el recorrido completo, y ya digo completito lo hicimos, ya lo creo que lo hicimos. En las fotos (de no muy buena calidad) que aparecen a continuación se observa el momento de la llegada de nuestro grupo, muy cansados pero contentos, como digo . . . lo conseguimos!

Inscritas más de cincuenta de las casi quinientas motos que acudieron al evento, salvo algún incidente acabamos la mayoría, muchos ya anochecido. Hubo cuatro controles secretos, pero la navegación no fue excesivamente complicada, mi fallo fue debido no a un error de interpretación sino que la referencia antes citada . . . simplemente no figuraba en nuestra versión, se cayó al pasar las viñetas desde el PhotoShop al Word (cagüennnnnn)

¿Qué cómo se presentó la jornada? . . . pues pintaba complicada, y luego como muy dura. El jueves por la tarde comenzó a lloviznar, y por la noche no dejó de llover, la predicción era de más agua para el viernes todo el día y se cumplió. A mi entender mejor que llueva mucho que poco, porque mejora el estado de la carretera que queda más limpia. Agua y llovizna, pero también niebla en todos los puertos que pasamos, entre otros El Escudo, La Palombera, Alisa, El Campillo, Braguía, Sia, y algún otro que no recuerdo, el copón, le dimos la vuelta a Cantabria entera y entramos en tierras de Burgos y Euskadi, subimos montañas y bajamos valles, pero la verdad es que la jornada no daba más que para mirar la carretera evitando sustos o caídas, y el rutómetro para no perderse. Como digo llovió sin parar un tercio del tiempo, fuerte a ratos y llovizna en otros, el resto del recorrido carreteras y caminos de montaña con la carretera llena de hojarasca otoñal en las zonas boscosas, y (hablando claro) de “cagadas de vaca” en las proximidades de los pueblecillos y aldeas abundantes, que
junto a la humedad hacia que hubiera que extremar las precauciones para no darse una piña. Y que decir, las Impalas cumplieron, aunque Mauro Simoni y Edu Cots tuvieron que abandonar por problemas de segmentos el primero y cambio de marchas el segundo, ya casi cumplido el último control y bien entrada la tarde. Los demás: Carles Humet, Cesar Gracia, y yo con las Impalas hicimos equipo junto con el hijo del segundo pilotando una Morini 350, acabamos sin más problemas ni sustos y cumpliendo la media establecida a pesar del error de navegación. Previamente habían llegado a meta Marc Girao y Pere Romero. Mogollón de gente acudió a ver llegar a los supervivientes de la prueba, y nos recibieron con una jarra de cerveza que sabía a gloria. Cena y una orquesta interpretando a Elvis cerraron la jornada en la que como digo sobrevivir ya era un éxito.

Que más recuerdo . . . un par de bocatas ingeridos con el casco puesto, la solidaridad motera que daba seguridad en aquellos lugares tan comprometidos, una organización excelente y muy rodada, lo incómodo que es llevar el equipo de agua todo el rato puesto, aquella manada de cabras montesas que salieron de entre la niela en La Palombera, que se sabían en casa y se resistieron a dejar libre la carretera, el tramo de San Pedro del Romeral con un firme roto y resbaladizo que me recordó la “toile ondulé” que recorrimos en el viaje impalero a Marruecos, recorrido además con algún nervio y con prisas en recuperar el tiempo perdido en el despiste de navegación, una delicia ver a Cesar Gracia tirar “p'abajo” en este tramo intentando recuperar tiempo entre la niebla y llevándonos a todos detrás, observar su cara de satisfacción al entrar en el último control, lo dice todo.

fotos: Toni Moltó

Sábado 8 de octubre – Circuito de El Sardinero

Y el sábado, para completar unos días ya de por sí completos, carreras en el circuito de El Sardinero, con mangas de exhibición y de competición. Del grupo de Valencia participaban Cesar Gracia con la Montesa Uruguay, una joya con la que en sus tiempos ganó algunas competiciones internacionales en el continente americano, Paco Román con la Motobecane 125 con la que se proclamó subcampeón de España, y Vicent Ferrer con su Montesa Impala GP 175, una de las motos más bonitas y bien preparadas que conozco. Tambien destacar la presencia de Quintanilla con su maravillosa Montesa Brio, así como varias joyas de Bultaco TSS, Ossa, BSA, Ducati, Guzzi, Norton, Triumph, Derbi, Motobecane, BMW, Honda, Morini y otras que nos deleitaron con su sonido y sus evoluciones en las distintas tandas.

Los entrenos matinales pintaron regular porque llovió lo justo para dejar la pista peligrosa, llena de pasos de peatones pintados, pero aparte de algún recto y alguna caída sin consecuencia se desarrollaron bien, por la tarde las mangas de competición y exhibición ya con la pista seca hicieron las delicias de los aficionados que fueron multitud. El circuito consistía en dar varias vueltas a las instalaciones del

estadio de futbol de El Sardinero, por donde discurría el antiguo circuito urbano de Santander, en un entorno muy agradable aunque quizá excesivamente urbano, con zonas pintadas y bordillos de acera peligrosos. Destacar el buen rodar de aquellas máquinas de ayer, el sonido peculiar de las máquinas de dos y cuatro tiempos con escape libre, y el intenso olor de “ricino” que me transportaba a mis años de aficionado allá por los finales de los años sesenta y setenta, en circuitos como el de la playa de San Juan (Alicante), Cullera, Alcira y tantos otros. Citar que Paco Román ganó con su Montesa Impala 175 Sport, completamente de serie, la manga reservada para las Impala, que como observaréis por las fotos adjuntas no eran moco de pavo. Grabé algun video que en los próximos días montaré y colgaré en esta entrada, de momento dejo algunas fotos, en especial de la excelente participación de Montesa que merecieron una manga sólo para ellas.





Podeis ver una buena muestra de fotos de los participantes pinchando en el siguiente enlace :
OTRAS FOTOS TANDAS EN EL SARDINERO

Organización

Pues . . . nota alta en todos los sentidos, Jose María Arenillas "JOSÓN" y su equipo del MCPistón con la colaboración de varios motoclubs locales supieron llevar a buen puerto las jornadas, no escuché queja alguna y sí buenas palabras al respecto, se les nota que es la 24ª vez que llevan este evento adelante. El hospedaje, con una relación calidad/precio favorable también fué satisfactorio en todos los sentidos, los buffets y menús incluidos estuvieron en general bastante bien, y las habitaciones y el servicio de cuatro estrellas.

Las Jornadas han sabido combinar actividades de los más diversas, a gusto de los pilotos y acompañantes, los cuatro días hubo salidas suaves para disfrutar del maravilloso paisaje, perfectas para ir acompañado en la moto y sin mayores problemas de navegación (todos los cruces y desvíos señalizados). Además, los que queríamos algo más de la moto tuvimos el "5.000 curvas", y los amantes de la velocidad pudieron disfrutar asimismo en el circuito del Sardinero en un ambiente excelente y con gran presencia de público y aficionados. Para incluir en el calendario motero particular la edición del año próximo.







Vicent, Santi, Paco y César


De vuelta en casa